Concejo de Pesoz

Pesoz es un concejo del interior del occidente asturiano, encalavado entre abruptos y escarpados valles y que como el resto de concejos del sudoccidente asturiano goza de un benévolo microclima que da fruto a un caldo muy especial, los vinos de alta montaña del Occidente Asturiano.


Pesoz junto a los concejos de Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Ibias, Grandas de Salime Illano o Tineo son los concejos cosecheros de Asturias. Precisamente por esta razón, Pesoz cuenta con un museo Etnológico en el que explica toda la historia de los viñedos astures occidentales, y con la "Festa del viño" muy popular.


Si de arquitectura hablamos, en el ámbito religioso está la Iglesia de Santiago, de origen románico, en la capital del concejo.


Otra joya reseñable es el Palacio de Ron (actual Palacio de Monteserín) construído en piedra y pizarra característica de la zona, pero el que sin duda se lleva la 'palma' de exotismo y originalidad es el pueblo de Argul, único en toda Asturias con una arquitectura donde priman las galerías y los túneles, y donde las casas están apoyadas literalmente en la roca; un conjunto único, con varias capillas, y que fue lugar de nacimiento del escultor barroco Juan Alonso Villabrille y Ron, que trabajó en la corte de Felipe V.



En este recorrido de lugares exóticos no puede faltar el poblado llamado A Paicega, que a mediados del siglo XX fue construido para los obreros que trabajaban en la presa de Salime, y que tiene espectaculares vistas sobre el río Navia.


A Paicega fue entre 1948 y 1955 el hogar de unas tres mil personas, dedicadas a recibir los materiales necesarios para construir la imponente presa del Embalse de Salime, que llegaban a través de un teleférico que partía desde El Espín, en Coaña.


Una vez recibido el material, la labor era ingente: levantar la enorme mole de acero y hormigón. El asentamiento contaba con algunas casas, garajes y barracones, donde se alojaban los trabajadores. También había escuelas, comercios, peluquerías y hasta lugares para el ocio, como un pequeño casino y un par de salas de cine. Cuentan quienes lo conocieron que su calle principal era bulliciosa y alegre. Por supuesto también había lugares para el culto y un claro ejemplo es la iglesia, un edificio que hoy en día se mantiene en pie. El poblado, hoy convertido en un nostálgico mirador, ofrece unas espléndidas vistas sobre el río Navia y su entorno paisajístico.

My Instagram



Proyecto financiado por:
Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más